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Oficina de crítica y acción para encender las llamas: Intervención

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“Todo el espacio está ocupado por el enemigo, que ha domesticado para su propio uso hasta sus reglas elementales (incluso la geometría). El auténtico urbanismo aparecerá cuando se cree en algunas zonas el vacío de esta ocupación. […] Materializar la libertad, es en primer lugar sustraer a un planeta domesticado algunas parcelas de su superficie.”

(Extraído del “Programa elemental de la oficina de urbanismo unitario”, Attila Kotanyi y Raoul Vaneigem)

Ante la polémica construcción del denominado Parque Botánico de las Llamas, y en respuesta a una apatía y a un desinterés general inversamente proporcionales a la magnitud del proyecto, hemos decidido constituir una Oficina de Crítica y Acción para encender las Llamas. Esta Oficina se declara totalmente independiente y anónima, ajena a cualquier tipo de organización política o asociación. Creemos que el Parque Botánico de las Llamas supone un atentado más del urbanismo utilitarista y empobrecido del poder contra las necesidades subjetivas reales de los individuos. El problema es aún mayor si atendemos a su desorbitado presupuesto, aunque queremos reiterar que el proyecto llevado a cabo sería igual de abominable aunque hubiese acarreado la milésima parte de los costes. Por este motivo, comenzaremos a realizar una serie de acciones y propuestas, tanto a nivel teórico como práctico, encaminadas a poner en cuestión la utilidad y objetivos de este parque y de otros proyectos institucionales de la misma calaña. Somos conscientes de que nuestra capacidad de frenar la dinámica de tales desmanes es prácticamente nula, lo que no quiere decir que debamos dar por perdida la batalla por mantener erguida la llama de la insurrección. Aunque pueda parecer utópico, deseamos habitar una ciudad que esté a la altura de nuestros deseos más profundos.

Como es sabido, la Vaguada de las Llamas se encuentra en una depresión longitudinal situada entre la Avenida de los Castros y la autovía del Sardinero. Hasta hace escasos meses, esta zona fue un terreno virgen —aunque algunas zonas eran usadas como escombrera—, al margen de toda intervención urbanística institucional, lo que no quiere decir que no fuera ya frecuentada por la gente para pasear, jugar… De hecho, creemos que el poder poético y evocador de la vaguada tal y como se encontraba en su estado anterior era muy superior al actual. Algunos de los motivos que nos llevan a afirmar esto son los siguientes:

Sobra hormigón. Su empleo abusivo, así como las vías delimitadas y rectas que limitan y dirigen el paseo, resultan irritantes. Nos producen una gran sensación de malestar, tanto por el efecto de confinamiento que producen como por la artificialidad de sus líneas. Es evidente que las zonas verdes ocupan un segundo plano, desempeñando un papel meramente decorativo. Se han sustituido los desniveles graduales naturales por una serie de taludes con jardineras, que, al margen de su agresividad estética, limitan el acceso al parque de forma notable, constituyendo así otra limitación notable a la libertad de movimientos en este espacio. Hemos detectado que, en la zona de juegos infantiles, los niños las utilizan como peldaños de acceso a los toboganes. Las pasarelas situadas sobre el carrizal, limitado por esclusas y cemento que alteran su condición salvaje, también suponen una limitación importante. Resulta irónico encontrarse allí el cartel municipal en el que leemos: “Espacio natural de alto valor ecológico a proteger”. Tampoco entendemos la utilidad del llamado auditorio, que alterna franjas de prado con franjas de cemento, en una disposición escalonada de marcada artificialidad. En próximas comunicaciones se irán tratando diversas zonas y aspectos del parque que aborrecemos con todas nuestras fuerzas, como el lago artificial de hormigón, el ridículo y pretencioso jardín botánico que pretende mostrar (tal vez simplificar) poco menos que toda la flora mundial, la central de policía, así como las cámaras de video-vigilancia dispersas a lo largo y ancho del parque, que en su estado actual tiene más de parque temático que de cualquier otra cosa. Todos estos aspectos no hacen sino convertir esta zona en un terreno controlado.

A nuestro entender, el mal está hecho. La única posibilidad de devolver a este terreno su libertad original sería la destrucción inminente del parque, pero somos conscientes de que la marcha atrás es muy difícil. Sin embargo, creemos que es necesario no cejar en el empeño por construir la ciudad que deseamos, por lo que en siguientes comunicados procederemos a realizar una crítica sostenida de todos aquellos aspectos despreciables de la vaguada, y propondremos una serie de intervenciones sobre el terreno actual. A continuación se propone un breve cuestionario para que sea respondido por quien lo desee. Esperamos las respuestas con impaciencia: a veces una chispa basta para provocar el incendio, o un débil rescoldo para que resurja el fuego.

OFICINA DE CRÍTICA Y ACCIÓN PARA ENCENDER LAS LLAMAS
Santander, Noviembre 2007.

CUESTIONARIO (Enviar las respuestas a oficinallamas@hotmail.com)

1.- ¿Qué conocimiento preciso tiene usted de la zona antes conocida como la Vaguada de las Llamas y ahora Parque Botánico de las Llamas (visitas rápidas, frecuentación asidua)? 
2.- ¿Qué tipo de encuentros fortuitos ha tenido en el actual parque de las Llamas? ¿Qué tipo de encuentros tuvo antes en ese mismo territorio antes de su modificación?
3.- ¿Por dónde entra al parque? ¿Le resulta cómodo este acceso? ¿Cómo sale? ¿Qué pisa durante su recorrido? ¿Qué huele? 
4.- ¿Cree que es posible recorrer todo el parque sin pisar hormigón? ¿Cómo?
5.- ¿Qué lugar del actual Parque de las Llamas escogería para hacer el amor completamente desnudo? ¿Considera que vale la pena la construcción de un Parque que no haya previsto ni permita la existencia de lugares destinados al amor, la ebriedad o el juego salvaje?
6.- ¿En cuántas cámaras cree usted que queda registrada una persona durante una visita "normal" al parque?
7.- Si tuviese total libertad para modelar a su antojo la zona aún no construida del nuevo parque, ¿cuál sería su propuesta para este espacio libre? ¿O preferiría dejarlo como está?
8.- Si pudiese escoger el lugar de impacto de un meteorito de 10 metros de diámetro en este parque, ¿qué zona elegiría?