Se encuentra usted aquí

Julio Monteverde

Dream as reality

”Reality is a word without opposite”, said Pierre Mabille1. If a phenomenon exists, if it manifests itself, it cannot be unreal unless it was made before a more or less arbitrary effort in order to catalogue the phenomena through a series of assumptions that can not be but biased in some of its parts. Everything that is is being stated in its existence. And by existing, it automatically enters in dialectical relationship with the whole and its parts, as this and nothing else is the way in which this assertion is developing. The dream could not be less. By manifest itself in reality it cannot but affect directly and regardless to the whole. The dream intervenes, struggles with the existing, first on the individual level explicitly, then on the social level in more subtle but equally significant ways. Today this existence is being hidden by the forces of day and confined, at best, to a non-complete existence, to a shadowy existence in which its powers have come to be quarantined. In this hidden dialectic our desires have been resolved.

From (...) Leer más

Categoría:

Seminario: El surrealismo en su presente

23-27 Julio de 2007. Talleres Fuentetaja. Madrid.

Director: Eugenio Castro
Con la coordinación de Julio Monteverde, Lurdes Martínez y la asistencia de José Manuel Rojo.

Es un propósito de elemental salud histórica comenzar por exponer, aunque sea sucintamente, y refiriéndonos a dos instancias, lo que el surrealismo no es, pues de este modo se comprenderá mejor lo que el surrealismo es.

El surrealismo no es una vanguardia:

No nos detendremos a explicar por qué los profesores, los académicos, los doctores universitarios siguen haciendo creer a sus alumnos que el surrealismo es un movimiento vanguardista. Basta decir que, aún encuadrándose en el clima de una época que históricamente se situó en primera línea de los mayores avances formales y sociales, resultaría un reduccionismo típicamente historicista ceñir su aparición, su acción y su continuidad a esa definición limitada y limitadora. Simplemente, el surrealismo excedió prácticamente desde su nacimiento esa esfera, y sobre todo lo hizo cuando en 1925 tomó conciencia política de su situación en el mundo en relación con la situación del hombre en el mundo. Ahora, por lo tanto, lo que cuenta es afirmar, alto y claro, que el surrealismo es un movimiento que se inscribe en la tradición del pensamiento revolucionario, al que (...) Leer más

Planetario

El puente
 
Terrestre, en la memoria.
A través de los días, el deseo y el amor.
 
La noche se asienta tibia sobre el cráneo.
 
Bajo la luz de plata del horizonte.
Bajo la rueda de hierro en el motor inmóvil.
 
La noche subterránea que extiende sus párpados en el día.
 
Sobre el tiempo hay una semilla para la próxima lucha.
En ocasiones yo acaricio sus cabellos con la mente puesta en otro sitio.
 
Mecánica celeste
 
Volverá la mañana,
en la que esta luz será el aire corriendo.
 
Volveremos a las calles,
ya agotados, sobre los misterios del amor.
 
Tú no estarás.
 
Y será entonces el viento.
Y será entonces la música de los planetas
volando furiosa sobre el rostro de los solos.


 

Observatorio
Who by the fire?
L. Cohen.
La bajada circular en la mañana del sol y del agua, en la que una fuente señala el centro del tiempo. Por ella la (...) Leer más

Categoría:

La llama bajo los escombros

Publicado por:

«Julio Monteverde sabe que la belleza no se deja provocar, que no responde a las intimidaciones de las técnicas retóricas. La belleza requiere, más bien, ser convocada. Esto le da a su poesía el aire incantatorio y leve de una espera, de un nombrar que no se cierra sobre la presencia de lo nombrado, sino que lo expone al movimiento de una remisión: que lo desvela como símbolo.

Símbolo es lo que está ahí, en el lugar de alguna cosa ausente. Poesía es la inscripción oblicua, por aproximaciones, de lo que no se presta a ser inscrito. En La llama bajo los escombros se entiende el acto poético como una operación por la que la palabra libera lo inemplazable en la experiencia (lo utópico de la experiencia), no buscando el apaciguamiento de la visión definitiva, sino haciendo aflorar un resto desatendido, indócil: la huella viva de todo aquello que en nosotros es todavía capaz de arder». 

ÁNGEL ZAPATA

 

Páginas: 
80
Precio: 
€10.00
Año: 
2008

En el lugar del accidente

Mirad: son extraños los momentos en los que la luz estalla, en los que la potencia de lo que sucede abre el pensamiento como un cuchillo congelado. Instantes en los que el cuerpo cobra rigidez a consecuencia del latigazo de todo aquello que participa de la verdad. Sí, son extraños, pero es sin duda a partir de estos momentos, por muy escasos que sean, sobre los que se funda el sentido de lo que pasa, y es gracias a ellos que el conocimiento sufre sus pequeñas (y en ocasiones sus grandes) revoluciones. Si lo que existe es informe, si sobre los fenómenos el pensamiento arroja el lazo de la lógica, como quien empaqueta sus regalos, la complejidad misma del sistema, sus infinitas entradas y salidas, impiden a ciencia cierta el abarcamiento de la totalidad. Por aquí y por allá aparecen todas esas presencias inquietantes que se salen del cuadro, hostigándolo. El sueño de la estabilidad común se ve continuamente importunado, zarandeado, por el rayo del cambio y lo inesperado, rayo violento que lo compromete y lo amenaza. Estos dos estados, el de la estabilidad y el de la convulsión, deben ser entendidos en su dinámica como contrarios que se niegan (...) Leer más

Órdenes son órdenes

Durante el fin de semana del 20 al 22 de enero de 2005 algunos amigos surrealistas nos encontramos en Madrid para discutir una serie de cuestiones que requerían definitivamente nuestra atención. El domingo a ultima hora, justo antes de que tuviera que prepararse para coger el tren de vuelta a Sevilla, Antonio Ramírez lanzó, de forma esquemática, una última propuesta de acción colectiva: una deriva programada tomando como base el tipo de instrucciones que proporcionan habitualmente el Tarot o algunos mediums. Su idea era determinar una serie de condicionantes al recorrido, que serían del mismo tipo para todos, y que funcionarían, por ejemplo, de la siguiente manera: "Si se encuentra con una niña rubia cambie el sentido de la marcha". "Si cruza un coche rojo el grupo debe separarse", etc. El estado embrionario de la idea no influyó en el gran interés que despertó en todos nosotros.
 
Paralelamente y a la misma velocidad, al oír esta descripción caí en la cuenta de que yo, en el pasado, había escrito un poema en el que se daban una serie de instrucciones del mismo tipo. Imediatamente se lo comenté a Antonio, pero este me hizo notar que él no poseía ningún (...) Leer más

Categoría:

Esta revolución no tiene rostro

Wu Ming es el nombre del colectivo de activistas italianos que se define a sí mismo como ‘laboratorio de diseño literario que trabaja con distintos medios en distintos proyectos'. Descendientes del movimiento agrupado en torno a la personalidad abierta Luther Blissett, son autores de los conocidos libros (1) (editado aún bajo el citado nombre colectivo) y más recientemente 54 (2) firmado ya bajo el nombre Wu Ming. Se reclaman a sí mismos descendientes de la narrativa hispanoamericana y del lenguaje de los zapatistas, así como contrarios a todo subjetivismo y experimentación en literatura que entorpezca la comunicación con el lector. El libro Esta revolución no tiene rostro (3), recopila artículos y material disperso del grupo y lo organiza siguiendo las líneas generales de intención del colectivo.
 
Partiendo de la base de una puesta al servicio de la revolución de las capacidades propias, estos escritores pretenden articular el imaginario del movimiento global para dirigirlo hacia su utilización práctica o, en todo caso, funcional. La materia prima con la que pretenden trabajar son aquellas historias que articulan el pensamiento y los deseos de la masa, aquellas narraciones que surgen del interior de las comunidades y que parecen proporcionar las claves para entender sus miedos, sus deseos (...) Leer más

Otra casa poco sólida

El ocho de Marzo de 2001, el edificio de los Almacenes Argüelles, situado en el bulevar Alberto Aguilera, en Madrid, se vino abajo de forma súbita. Como una sola pieza se derrumbó sobre su base. El motivo, según las investigaciones que se llevaron a cabo, parece haber sido las obras que se estaban realizando en el sótano del inmueble, y para las cuales no había licencia. Este edificio está (o estaba) en la ruta que, por aquella época, yo recorría todos los días dos veces para ir y venir del trabajo. La caída no me sorprendió allí ni cerca, aunque la posibilidad, más o menos remota, existiera.
 
Sin embargo, al día siguiente, como no era posible pasar por esa acera debido a los trabajos de desescombro y a los curiosos que merodeaban a falta de otra cosa mejor que ver, me vi obligado a dar un rodeo para ir al trabajo. Mientras daba este rodeo, justo a la altura del edificio caído pero en otra calle, entre la aglomeración de gente que se había acercado al lugar, me crucé con un hombre que, mientras andaba, leía elCaligramas de Apollinaire en una edición de bolsillo. Andaba y leía, sin parar (...) Leer más

Categoría:

Subscribe to RSS - Julio Monteverde