Salamandra 15-16

Lurdes Martínez: LA EXPERIENCIA ARRUINADA

Hace tiempo que nos hemos convertido en testigos atónitos e impotentes de la disolución de las significaciones esenciales de lo real en favor de sucedáneos, meras réplicas avivadas por la presencia alienígena de los presupuestos capitalistas. En el transcurso de esta devastación implacable, se ha visto gravemente amenazada nuestra cultura material y espiritual: la relación con la naturaleza, la ciudad histórica, las antiguas creencias, las costumbres… Todo ha sufrido el mortífero ahuecamiento de su condición más íntima, indispensable para el libre trasiego de la mercancía, que se ha convertido en protagonista del escenario de la economía escindida. Tanto destruye nuestra época, que se ha dicho que no deja ruinas: “Dentro de cien años la gente tendrá una evidencia más tangible de la Roma de Adriano que de la Nueva York de fibra óptica” (1).
 

Manuel Crespo: GARRAF

1.
No cesa la poesía de la tierra jamás.
Keats
 
No permitamos que nos sustraigan la parte de la naturaleza que contenemos.
No perdamos ni un estambre de ella, no cedamos ni un guijo de su agua.
René Char
 
 
Es verificable una crisis de la mirada, del órgano quizás más apto para agrandar la franja de lo verdadero y despertar a lo yacente; su banalización, que a medida que ha ido proliferando la oferta de imágenes y éstas perdieron sustancia y gravedad, ha sufrido el progresivo adelgazamiento del ángulo de lo perceptible, hasta llegar a la planitud característica de lo visible actual, cuando es escasa la relación de la pupila con el horizonte, debido a que muchas sensaciones están ya diferidas y son vividas por delegación desde el sillón de espectador que ha sido asignado a cada cual –generalmente con la aprobación entusiasta o cuando menos con la pasividad del público-, y también a las mínimas posibilidades de relacionarse con un entorno natural, sobre todo si éste no se corresponde con las postales promocionadas por las agencias de turismo, si su pobreza aparencial no le hacen apto para divulgarse como destino de vacaciones o si hay que visitarlo aprisa, durante el deleznable margen que el trabajo concede al descanso.

José Manuel Rojo: NI DE VUESTRA VIDA NI DE VUESTRA MUERTE

Como es más que sabido, en los últimos tiempos se ha hablado hasta la saciedad del gusto por el simbolismo del terrorismo islamista y de su avatar más espectacular, Al Qaeda.

Julio Monteverde: EN EL LUGAR DEL ACCIDENTE

En la hora de la toma de tierra
en el país del hombre,
todo
circulaba
sin sello
como nosotros
Paul Celan
 

Javier Gálvez: EL LENGUAJE VELADO

Desde hace ya bastantes años he ejercido la sencilla actividad del paseo, con la certeza de dejarme extraviar. En varios de estos paseos me he topado con la presencia enigmática de algunos comercios (en desuso o cerrados) cuyos letreros que les dan nombre han sufrido la pérdida de alguna de sus letras, provocando de este modo una pérdida de referencia o de identidad de ese mismo establecimiento.
 

María Santana: LA CIUDAD FUNCIONA CON GASOLINA

Iba a doscientos por la autopista cuando me pegué el trastazo
Me llevaron al hospital y allí me amputaron la pierna
Tuve suerte: no fue la del acelerador
Los médicos creen que podré seguir corriendo
El Roto, 1992
 
           

AVISO PARA LA PROXIMA DEMOLICIÓN DEL NUEVO TEATRO OLIMPIA

Ni en el orden del urbanismo ni en el de ningún otro, nada bueno puede venir de las alturas burocráticas donde moran nuestros amos.

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