Tim Burton y el mito de la rebelión

Para juzgar si una película participa o no de la poesía, Jean Ferry propuso, allá por 1934, una serie de requisitos indispensables, como "una fabulación absurda, un violento poder onírico, un erotismo monstruoso, la irrealidad de los decorados y el sentimiento de unheimliche o extrañeza" (King-Kong, Minotaure nº 5). ¿Hay algún director de cine que cumpla hoy, en nuestro tiempo, con estas reglas? Sí, lo hay, y se llama Tim Burton. De ahí su indefinición estilística. Al consultar numerosas enciclopedias de géneros (terror, fantástico, cine independiente...), su nombre no aparece en ninguno de ellos. Demasiado tierno para el cine de terror, demasiado cruel para el cine infantil, demasiado comercial para el cine experimental, demasiado subversivo para el cine comercial, demasiado complejo para un cine fantástico dominado por la facilidad y la complacencia, Burton pisa la tierra de nadie, y se le cree reducir al catalogarle como "bizarre", cuando su poesía nace de esa misma heterogeneidad.

              
El estilo de Tim Burton tal vez se sitúe entonces en una encrucijada formada por las líneas de fuerza de la fantasía ingenua de Meliés, la empatía con el monstruo de Tod Browning, el lenguaje sombrío del expresionismo alemán, el onirismo barroco y (...) Leer más

Categoría:

El objeto revelador: Por una emblemática de lo maravilloso en la vida moderna

Una de las grandes fortunas del surrealismo la constituye su voluntad de provocar un vínculo cada vez más fecundo entre la imagen y la palabra, una voluntad que no sólo busca solucionar la parcelación a que son sometidas sino hacer que su encuentro se suceda en una constante relación ceremonial: la formula "las palabras hacen el amor" debe extenderse hoy a "las palabras y las imágenes hacen el amor". A la luz de esta forma ritual que nos informa de la presencia latente del principio de placer, el surrealismo ha elevado a tal grado de perturbación la complementareidad entre la imagen y la palabra que, a despecho de cualquier crítica, se podría hablar que ha construido, con ello, un sólido instrumento con el que explorar y responder a la antinomia entre lo subjetivo y lo objetivo.

Leer más

Categoría:

SALAMANDRA 7

Publicado por:

• Salamandra nº 7 (1995), 64 páginas.

– Contribuciones colectivas:
Los días en rojo: Por un proyecto político de vida poética ♦ Formas del sueño: Exposición de objetos

– Textos:
Eugenio Castro: La flor más azul del mundo (sobre la relación, o no, del artista con la Naturaleza) ♦ Jorge Kleiman: Pintamientos (cuarto y quinto cuadernos: selección) ♦ Sergio Lima: Las imágenes en libertad ♦ Jan Švankmajer: Renunciar al papel de líder ♦ José Manuel Rojo: El espíritu errante: Una introducción al nomadismo del ser, seguido de "Fragmentos para un dossier psicogeográfico" ♦ Kenneth Cox: Juego de la revolución ♦ José Manuel Rojo: Juego de la isla ♦ Bruno Jacobs: Juego del hombre nuevo ♦ Pablo García Barcos y Javier Gálvez: ¿Es usted el asesino? ♦ Penelope Rosemont: Vida y milagros del ganso de oro ♦ Guy Girard: Contraseña ♦ Benjamin Péret: El deshonor de los poetas

– ¡Más realidad! Emblemas de la magia cotidiana:
Miguel Pérez Corrales: En el catálogo de la Exposición Internacional del Surrealismo ♦ Eugenio Castro: En el mes de junio de 1988

– Poemas de Silvia Grenier, José Manuel Rojo, Carlos Trujillano, Raúl Henao, Daniel del Valle Hernández, Javier Gálvez, Miguel Pérez Corrales, Marie-Dominique Massoni y Eugenio Castro.
– Collage de Paco García Barcos.
– Dibujos de Bill Howe, Lurdes Martínez, Roman Dergam y Conchi Benito.
– Pinturas de Mário Cesariny, Paco García Barcos, Philip West, Jorge Kleiman, Olga Billoir y Karol Baron.
– Fotografias de Eugenio Castro y Javier Gálvez.

Páginas: 
64
Año: 
1995

Los días en rojo: Por un proyecto político de vida poética

Hoy parece claro que la empresa de los revolucionarios consiste en hallar nuevas formas de liberación de los hombres y mujeres del mundo. Nuevas formas que, como dice F. Rosemont, “les liberen de sus represiones y que, en vez de ocultarles el horror omnipresente, puedan reconocerlo y así cambiar el sistema social que lo perpetúa”.

Procurarnos la realidad revolucionaria deseada con métodos racionalistas no parece ser hoy lo más eficaz. Como añade el propio Rosemont, “los argumentos racionales influyen en un número limitado de personas, durante un corto espacio de tiempo (…) Tratar de convencer a alguien, por medios racionales, de que abra los ojos a algo que es verdaderamente intolerable es doblemente ingrato: primero porque nadie quiere ver la horrible realidad tal como es, y en segundo lugar, porque incluso si se consiguiese hacerles ver algo de esa realidad, si se hace de forma racional, probablemente sólo serviría para aterrorizarles y paralizarles, en vez de moverles a la acción”.

Hoy nos parece que resultaría bastante infructuoso afrontar la ambición de emancipación humana sólo desde el punto de vista histórico, desde el análisis particular de la corriente filosófica revolucionaria correspondiente si en su perspectiva no está integrada la visión que al (...) Leer más

Categoría:

SALAMANDRA 6

Publicado por:

• Salamandra nº 6 (1993), 76 páginas.

– Contribuciones colectivas:
El continente fabuloso: Proyecto de creación de un Bestiario Surrealista ♦ Hermanos que encontráis bello cuanto os viene de lejos ♦ Encuesta internacional: Homenaje a André Breton

– Textos:
Jorge Kleiman: Pintamientos (tercer cuaderno: selección) ♦ Tony Malagrida: Nuevas revelaciones en el objeto ♦ Francisco Morán: La memoria de los videntes ♦ José Manuel Rojo: "... tal es la poesía esta mañana" ♦ Michael Löwy: La estrella de la mañana ♦ Enrique Carlón: Guión para un corto cinematográfico ♦ Eugenio Castro: Un jardín precioso de rocas

– ¡Más realidad! Emblemas de la magia cotidiana:
Eugenio Castro: Después de todo un día de viaje ♦ José Manuel Rojo: La mañana del sábado 5 de diciembre de 1992 ♦ Javier Gálvez: Cierta mañana de vagabundeo ♦ Tony Malagrida: Noche de noviembre de 1992

– Poemas de Carlos Valle de Lobos, José Manuel Rojo y Javier Gálvez.
– Collage de Penelope Rosemont.
– Dibujos de Carlos Valle de Lobos, Lurdes Martínez y Conchi Benito.
– Pinturas de Eugenio Castro, Enrique Carlón, Jorge Kleiman y Martin Stejskal.

Páginas: 
76
Año: 
1993

Páginas

Subscribe to Grupo surrealista de Madrid RSS