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El surrealismo en la lucha contra la dictadura argentina de 1976

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Fecha: 
Miércoles 24 de Abril de 2019

El grupo surrealista Poddema-Signo Ascendente, cuyo origen se remonta a 1977, no tiene su origen en influencias “literarias” de ninguna índole, como tampoco será  “literaria” su experiencia.

Su marca de origen se encuentra, más bien, en la profunda conmoción político-social-cultural-vital que entraña el golpe del 76. Y los futuros miembros de Poddema, que tienen entonces una edad promedio de 20 años y en su adolescencia han participado de uno u otro modo en la ebullición político cultural anterior al golpe, viven esa conmoción con los ojos abiertos –lo cual quiere decir también: parpadeando de incredulidad, pellizcándose para despertar. Todos tienen conocidos o amigos –en algunos casos, íntimos- desaparecidos. Algunos padecen en carne propia los embates de la represión, aunque con más suerte que otros. La “realidad” -bajo cuya superficie engañosa se abre, cada tanto, el abismo de los agujeros negros, la caída en otra dimensión- deviene pesadilla. La íntima necesidad de traspasar esa oscuridad en busca de un lugar de sentido para hacer algo con otros, con el propio impulso poético y, sobre todo, contra el horror, está en la base de la búsqueda que los llevará  hacia el surrealismo.

Así cristalizó la particular experiencia del surrealismo en la Argentina atormentada de los años 70: la del grupo que publicó en Buenos Aires, bajo la dictadura, las sucesivas revistas Poddema y Signo Ascendente, y cuya actividad se prolongó, con recambio de integrantes, hasta 1992.

Con la presencia de Silvia Guiard, miembro activo de ambos proyectos.

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Una crisis sin precedentes nos mantiene atados de pies y manos. Nuestros días transcurren en los intentos de desatarnos. Hastío, indiferencia, miedo, debilidades de todo tipo toman cuerpo en nosotros. La salud, la vivienda, la educación, los derechos individuales, incluso el derecho tan elemental de descansar y alimentarse, y la vida en casi todos los órdenes, están atacados por un germen aniquilador cuya presencia es imposible de negar. En la Argentina, la libertad de expresión se encuentra reducida al límite de lo soportable: la palabra libertad es una palabra que alude a la suerte corrida por miles de desaparecidos, detenidos o exiliados”.

Ante este escándalo, nosotros, desde el surrealismo, queremos advertirles que: el surrealismo ha surgido para acabar con la barbarie y la imbecilidad de esta sociedad de mercaderes, explotadores y asesinos que trafican con la carne y el espíritu del hombre”.

¡Ninguna libertad para los enemigos de la poesía! ¡Ninguna libertad para los enemigos de la libertad!”

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Miércoles 24 de abril, 18:30h.

Local Anarquista Magdalena.
Calle Dos Hermanas 11. Metro Tirso de Molina, Lavapiés y La Latina