Se encuentra usted aquí

Cambiar la vida

El pensamiento poético

Me propongo con la siguiente conferencia llamar la atención sobre las peculiaridades de una forma de pensamiento cuyo funcionamiento interno le distingue y le opone frontalmente a las formas de pensamiento que podemos llamar imperantes, tales como el pensamiento lógico, el pensamiento científico, el filosófico, el jurídico, etc., frente a las cuales esta forma de pensamiento que me ocupa, la poética, presenta el estatuto de un saber o conocimiento sometido, marginal o heterodoxo, y del que se supone, como tal, que es incapaz de producir verdad, realidad o sentido, opinión que posteriormente me detendré a rebatir.
 
Me propongo igualmente mostrar cómo las propias características internas del pensamiento poético y los fines que persigue hacen de él una forma insurgente de pensamiento, un pensamiento rebelde, irreductible y contrario a esos pensamientos imperantes, y cómo, en última instancia, este pensamiento es, en cuanto que pretende pensar las cosas de manera distinta a como han sido pensadas, un elemento subversivo, creador y de enorme potencial en el seno de la naturaleza humana.
 
Comprender el mundo a través de lo poético significa algo muy distinto de comprenderlo a través de la ciencia, la lógica, la filosofía o el sentido común. El pensamiento (...) Leer más

Categoría:

Derrota y defunción del pensamiento poético

La dificultad del tema de esta charla (o lectura) estriba en que es un tema muy al margen de lo que vivimos cotidianamente. No es un tabú, no está patentemente reprimido… las circunstancias lo hacen simplemente imposible. No me declaro en ninguna posición privilegiada para hablar de él, no soy y me negaría a ser un experto especializado en nada. No hablaré como el que habla de un objeto de estudio al que nada le vincula. Estoy dentro de las circunstancias, soy producto de ellas y sólo así hablaré. La verdad es que veo una oportunidad para establecer una situación, que nos vincule a todos los aquí presentes, y que de alguna manera (por mínima que sea) colabore en cambiar la realidad que nos envuelve. Esta lectura es precisamente la de alguien pesimista que encierra dentro de sí una pequeña esperanza: que las cosas podrían cambiar cuando la gente no persiga sus deseos en forma aislada.
 
Ante todo creo que debo aclarar que asumí hace mucho tiempo una posición cercana (más bien directa, pasional, irremediable) con el surrealismo, que ví en sus búsquedas, sus métodos, no una escuela artística o una teoría estética sino una forma de liberación. Intuí en (...) Leer más

Categoría:

Hacia una experiencia colectiva del dormir no enajenado

“Mis datos acerca de la vida onírica de grupos Senoi de diversas edades indican que el sueño puede llegar a ser, y sin duda es, el tipo más profundo de pensamiento creativo. Al observar las vidas de los Senoi se me ocurrió que la civilización moderna podría estar enferma porque la gente se despojó, o frustró él desarrollo, de la mitad de su capacidad de pensar. Tal vez la mitad más importante."

Kilton Stewart

 

“El poeta venidero superará la idea deprimente del divorcio irreparable del acción y del sueño.”

André Breton

 

Es innegable que la vida cotidiana se enriquecería en gran medida si se lograse integrar en ella todo lo relacionado con el sueño. El motivo principal reside en la relación existente entre los sueños y algo tan esencial para el ser humano como el deseo de libertad. Porque el sueño acapara más de la cuarta parte de nuestra vida y a veces más de la tercera, y sin embargo el tiempo que se invierte en el dormir, para la dominación actual, es y debe seguir siendo un tiempo muerto. A mi entender, esta represión del impulso onírico es una mutilación en toda regla. La cuestión del soñar pues, debe (...) Leer más

Categoría:

Íntima intemperie

El casco antiguo de la ciudad de Zaragoza está nítidamente delimitado en el plano. Las calles “Coso”,”Echegaray y Caballero” y “César Augusto” ( por donde discurría la muralla romana -de la que aún hoy se evidencian vestigios-) hacen el efecto de isla originaria o de placa continental que se moviese paralelamente al curso del río Ebro, al que está pegada, pareciendo a él enganchada ( el río como sirga ), deviniendo a una velocidad infinitamente menor a la de la corriente del agua pero con la misma fatalidad; velocidad imperceptible pero intuida en las particularidades morfológicas mostradas en el plano. En dirección al mar ( al este ), el casco viejo parece ejercer la presión de su aquí supuesto movimiento al barrio de “La Magdalena” y al inmediatamente contiguo parque “Bruil”. Al mismo tiempo, en el oeste, el susodicho desplazamiento sugiere una estela o rastro que forma el barrio de San Pablo (popularmente llamado “ El Gancho “, ejerciendo de tal con el barrio de “ La Almozara “ _ barrio céntrico y periférico a la vez _ del que tira).

Leer más

Categoría:

El lenguaje velado

Desde hace ya bastantes años he ejercido la sencilla actividad del paseo, con la certeza de dejarme extraviar. En varios de estos paseos me he topado con la presencia enigmática de algunos comercios (en desuso o cerrados) cuyos letreros que les dan nombre han sufrido la pérdida de alguna de sus letras, provocando de este modo una pérdida de referencia o de identidad de ese mismo establecimiento.
 
Si una de las funciones utilitarias del lenguaje es la de identificar un objeto, hacerlo inteligible, en este caso asistimos a su azaroso y primigenio uso subversivo. El lenguaje de la servidumbre con el que opera la publicidad, lenguaje que es constantemente sometido a una reducción de palabras y sentido, que impide el libre movimiento del pensamiento, lenguaje a la medida del hombre reducido a un simple consumidor de objetos, ha encontrado en sí mismo un cansancio tan agotador que parece provocar su propio y lento derrumbe.
 
Y de nuevo ante nosotros el lenguaje como juego, de nuevo la posibilidad de llevar a cabo “experimentos mágicos con las palabras”. Todo empieza con un balbuceo, un querer decir: ausencia de significado y presencia rotunda de un significante que resplandece (...) Leer más

Categoría:

El objeto robado

Es mi propósito añadir un nuevo astro a la constelación de objetos poéticos creada por el surrealismo. Junto al objeto encontrado, el de funcionamiento simbólico o el que sale a nuestro paso en los sueños -y tantos otros- quiero situar también al objeto robado.
 
Ante todo habría que señalar que quizás no todos los objetos robados se prestan a esta categoría, o para ser más exactos, no queremos plantear aquí que el mero hecho de necesitar o ansiar un objeto que no es de nuestra propiedad y que decidamos llevárnoslo sin pagar o sin el consentimiento de su propietario hace de éste un objeto cargado de poesía. Esto no debe interpretarse como una condena del robo al margen de la intención poética que queremos mostrar, ni mucho menos, pero el hecho es que, aunque pueda ser una acción potencialmente subversiva de cara al sistema, hay recordar que el robo –en este caso legal-  forma parte inalienable del capitalismo, al fin y al cabo, éste se basa en el pillaje sistemático de una clase a costa de otra. Por lo tanto, el acto de robar solo puede suponer un sabotaje directo y contundente al sistema capitalista si ocurre en unas (...) Leer más

Categoría:

Regreso al subterráneo, o el erotismo reconquistado

La sociedad impuesta desde el capitalismo ha ido expoliando todo impulso libre propio del ser humano. Pero a diferencia de otros regímenes anteriores no ha prohibido o reprimido simplemente lo que tiende a negarlo: a través de un proceso, propio de la dinámica mercantil, simplemente lo neutraliza llevándolo a su terreno. En el caso del erotismo, no ha pasado mucho tiempo antes de que el capital y la sociedad de consumo hayan absorbido una fuerza que hasta ese momento solía hacer peligrar todo principio de autoridad y hacía entrar en juego mecanismos plenos de irracionalidad y misterio. El empeño de apaciguar, desde el poder, la esencia transgresora del erotismo ha pasado por su recuperación económica y su falsa liberación a través de la apariencia; por medio de un proceso de alienación (que afecta de igual manera a otras potencialidades del ser humano) el erotismo se ha introducido en una esfera cada vez más ambigua de lo real. La compleja interacción sexo-erotismo-amor se haya, más que nunca, desintegrándose en nuestra precaria vida cotidiana. Como todo lo demás, va siendo sustituido por un simulacro que elimina, al parecer, cuanto de experiencia directa y poética puede contener. (...) Leer más

Categoría:

Lugar común

Somos atravesados sin cesar por el horizonte. Allí donde estamos, incluso bajo el peso de una situación hostil, no dejamos de sentir esa herida. Antes y después del hombre encorvado que hoy somos, el ser profundo contiene la gracia y la gravedad de tal ensanchamiento. El centro que somos en él encarna y se expande, tensado en su tejido liberado. El horizonte, no lo olvidemos, es fuga, fijeza de una huida en la que el hombre se vuelve objeto de su propio destino, se hace destino. El horizonte siempre ha habitado en nosotros tanto como nosotros habitamos el horizonte: sentimos su imantación en la medida que somos fuerza de atracción. Se suscita en este discurrir un principio de aventura a la que se une simultáneamente una posibilidad de descubrimiento, puesto que el tránsito del horizonte se hace con las propias etapas del asombro que abre. De hecho, el horizonte es siempre un trayecto que se prolonga en su propio devenir: su imagen fijada refleja nuestro constante deambular, nuestro ir hacia él. Resulta significativa esta invariabilidad que no obstante estimula movimiento: el horizonte está siempre animado. De hecho, siempre en su lugar, el horizonte causa expectación y suscita atención. Se vuelve centro y (...) Leer más

Categoría:

El pez sólo se salva en el relámpago

Todo lenguaje – y voy a referirme en exclusiva a las palabras - expresado fuera de sus límites institucionales – el libro, por ejemplo – se compone fundamentalmente de un vigoroso elemento subversivo, que implica, además, una relativa alta dosis de riesgo en su aplicación práctica – las pintadas callejeras -. Dejando al margen una taxonomía poco eficaz e innecesaria, y es claro que esta forma universal y primigenia de comunicación sirve tanto a los reaccionarios como a los revoluciona-rios ( y a toda clase de estúpidos), hay un tipo de pintadas-frases muy particular: aquél que se caracteriza no por su deseo (al menos manifiesto) de incitar a la revuelta contra, sino aquél que pretende socavar nuestra mirada, no para dejarnos ciegos, sino para dejar lustrosa nuestra retina. * Son aquellas frases que, involuntariamente, nos sorprenden sin ánimo de lucro, a diferencia de los innumerables letreros comerciales, señuelos a veces exquisitos, otras veces incluso sorprendentes, que nos persiguen diariamente con inagotable avidez (para combatir semejante logorrea nada mejor que hacerlo a la manera en que lo propone José Manuel Rojo en su excelente artículo Tal es la poesía esta mañana, aparecido en el número 6 de la revista Salamandra). (...) Leer más

Categoría:

Ruido de cadenas: El sentimiento gótico en la arqueología industrial

“Si se puede imaginar se puede hacer”. Esta frase, exaltante y lapidaria como un oráculo o una consigna, no celebra el triunfo de la imaginación, sino su aplastante derrota: es el lema de un conocido anuncio televisivo que confunde el deseo imaginado con el artículo de consumo. Otra reciente campaña publicitaria insistía en preguntar cuál es el límite de nuestro deseo, “¿no puedes imaginar algo mejor?”, para encontrarlo encarnado bajo la forma de… un automóvil. Lo que nos sorprende aquí no es tanto la manipulación de la imaginación y del deseo, sino la reafirmación de las fábulas de la publicidad y del horizonte del consumo, como único imaginario posible. Ya no puede dudar nadie que la pantalla del espectáculo nos devuelve formulaciones aceptables de todos los deseos . (1) Es de temer que, fuera de estos deseos inducidos, no se extienda ya otro Deseo; que más allá de lo que imaginan por nosotros, no persista lo Imaginario. Si es cierto que existe un punto en que toda acción humana queda procesada y convertida en tendencia del sistema, aceptaremos que ese punto límite se encuentra afuera, más allá del dominio de la imaginación, tal vez ocupando su lugar. Pues ese sistema necesita una (...) Leer más

Categoría:

Tim Burton y el mito de la rebelión

Para juzgar si una película participa o no de la poesía, Jean Ferry propuso, allá por 1934, una serie de requisitos indispensables, como "una fabulación absurda, un violento poder onírico, un erotismo monstruoso, la irrealidad de los decorados y el sentimiento de unheimliche o extrañeza" (King-Kong, Minotaure nº 5). ¿Hay algún director de cine que cumpla hoy, en nuestro tiempo, con estas reglas? Sí, lo hay, y se llama Tim Burton. De ahí su indefinición estilística. Al consultar numerosas enciclopedias de géneros (terror, fantástico, cine independiente...), su nombre no aparece en ninguno de ellos. Demasiado tierno para el cine de terror, demasiado cruel para el cine infantil, demasiado comercial para el cine experimental, demasiado subversivo para el cine comercial, demasiado complejo para un cine fantástico dominado por la facilidad y la complacencia, Burton pisa la tierra de nadie, y se le cree reducir al catalogarle como "bizarre", cuando su poesía nace de esa misma heterogeneidad.

              
El estilo de Tim Burton tal vez se sitúe entonces en una encrucijada formada por las líneas de fuerza de la fantasía ingenua de Meliés, la empatía con el monstruo de Tod Browning, el lenguaje sombrío del expresionismo alemán, el onirismo barroco y (...) Leer más

Categoría:

El objeto revelador: Por una emblemática de lo maravilloso en la vida moderna

Una de las grandes fortunas del surrealismo la constituye su voluntad de provocar un vínculo cada vez más fecundo entre la imagen y la palabra, una voluntad que no sólo busca solucionar la parcelación a que son sometidas sino hacer que su encuentro se suceda en una constante relación ceremonial: la formula "las palabras hacen el amor" debe extenderse hoy a "las palabras y las imágenes hacen el amor". A la luz de esta forma ritual que nos informa de la presencia latente del principio de placer, el surrealismo ha elevado a tal grado de perturbación la complementareidad entre la imagen y la palabra que, a despecho de cualquier crítica, se podría hablar que ha construido, con ello, un sólido instrumento con el que explorar y responder a la antinomia entre lo subjetivo y lo objetivo.

Leer más

Categoría:

Subscribe to RSS - Cambiar la vida