Se encuentra usted aquí

Juegos

Diez propuestas para la ubicación de la estatua de Carlos III

Ante la importantísima propuesta de interés público que el Ayuntamiento de Madrid ha elevado a sus ciudadanos, en el sentido de la elección del lugar idóneo donde levantar una estatua en honor de Carlos III, distinguido megalómano que no contento con ser rey quiso también ejercer directamente la función de Alcalde, el Grupo Surrealista de Madrid propone diez sencillas alternativas:
 
Podría colocarse:
 
–En el asiento trasero de todos los taxis.
 
–En un foso del parque del Retiro, amenazada perpetuamente por un espejo desviado.
 
–Dentro de la taquilla del Museo de Cera.
 
–En las piscinas municipales, con flotadores hinchables.
 
–En el fondo del río Manzanares con claraboyas para su contemplación.
 
–Fragmentada y dispersa por la Montaña Rusa.
 
–Colgada entre las Puertas de Europa (Plaza de Castilla) balancéandose de forma irritante.
 
–Embozada en una larga capa y tocada con un sombrero de ala ancha.
 
–Que se facture y que cada mes se envíe por tren a un lugar diferente.
 
–Distribuirla gratuitamente en forma de miniaturas de jabón a todos los madrileños.
 
Estas sugerencias servirían, qué duda cabe, para resituar en su justa medida a aquel que catalogó a los madrileños y madrileñas (...) Leer más

Categoría:

Llamado para la creación de una topografía erótica de la ciudad

El erotismo ha sido permanentemente desplazado a la oscuridad de la alcoba, a la intimidad cerrada de los seres. Un peso de vergüenza lo ha sometido hasta nuestros días a pesar de la actual y aparente visibilidad de lo erótico, pues lo que realmente nos abruma es una sexualización completa de la vida en todos los ámbitos, todo lo ocupa el sexo o todo lo ocupa la pornografía, es decir, la violencia, la compulsión unidireccional del objeto de usar y tirar. El erotismo, por contra, no existe sin reciprocidad, sin, paradójicamente, ocultación... Nos preguntamos si no es hora de empezar a levantar los cimientos de una erótica a pleno aire, fuera de los lugares a los que ha sido relegado por la omnipotencia del trabajo. Las calles y callejones, avenidas y paseos de una ciudad, conforman los cauces libidinosos propicios para desertar de las trabas e impedimentos de la sociedad del bienestar e instaurar la sociedad del placer. En la ciudad de Madrid ya han sido registrados, al azar de la pasión, algunos lugares con los humos de Eros. Apelamos a todos aquellos que aún no han perdido la razón de desear a que continúen en su ciudad el proceso (...) Leer más

Categoría:

Doble refracción

El juego exige un total abandono al mismo. Se juega como se ama. Pasionalmente. A las órdenes de una llamada de la que, sin pretender descubrir su rostro ni la voz que la pronuncia, se sabe, sin embargo, de su facultad para hacernos caer en trance. Se juega y durante el tiempo que perdura, la memoria deserta. No es exagerado afirmar, al respecto, que en el juego, temporalmente, cierta pérdida de identidad adquirida se diluye junto a sus mecanismos alienantes ante el hecho flagrante de que durante ese intervalo de tiempo, la floración espontánea de otra nueva otorga, cuanto menos, el beneficio de rendirnos al estado de inocencia. Aquí no valen los equívocos: cuando se juega, se juega, y una conciencia total de su práctica y de su significado bastaría para poner en fuga cualquier disposición artificial de aproximación al juego.
 
El juego no es un hecho experimental aislado. Ni mucho menos un maquillaje de salón. Es ante todo una exploración incalculable, injustificable, «irresponsable»   del espíritu. En la medida que permite la recuperación de una conducta que sólo responde al principio de gratuidad más absoluta marca, a su vez, las pautas de un comportamiento cuya más inmediata respuesta (...) Leer más

Categoría:

Subscribe to RSS - Juegos