poemas
FINIS LINGUAE
en
La palabra en libertad instaura la imagen de la amplitud y se acompaña de una promesa de confín. Allí, es decir, en plena extranjería, la palabra es: asombrada e inquieta, entregándose a los efectos de lo inmensurable. En esa lejanía, y por esa lejanía, se renueva sucesivamente en su inalterable permanencia, que es constante mudabilidad. Y en sus márgenes y en sus límites, cristaliza como expresión de una vida que todavía no se resigna a perder la memoria de la singularidad que la afirma ni de lo común en que se reafirma.