transformar el mundo

Lurdes Martínez: LA EXPERIENCIA ARRUINADA

Hace tiempo que nos hemos convertido en testigos atónitos e impotentes de la disolución de las significaciones esenciales de lo real en favor de sucedáneos, meras réplicas avivadas por la presencia alienígena de los presupuestos capitalistas. En el transcurso de esta devastación implacable, se ha visto gravemente amenazada nuestra cultura material y espiritual: la relación con la naturaleza, la ciudad histórica, las antiguas creencias, las costumbres… Todo ha sufrido el mortífero ahuecamiento de su condición más íntima, indispensable para el libre trasiego de la mercancía, que se ha convertido en protagonista del escenario de la economía escindida. Tanto destruye nuestra época, que se ha dicho que no deja ruinas: “Dentro de cien años la gente tendrá una evidencia más tangible de la Roma de Adriano que de la Nueva York de fibra óptica” (1).
 

José Manuel Rojo: NI DE VUESTRA VIDA NI DE VUESTRA MUERTE

Como es más que sabido, en los últimos tiempos se ha hablado hasta la saciedad del gusto por el simbolismo del terrorismo islamista y de su avatar más espectacular, Al Qaeda.

Julio Monteverde: EN EL LUGAR DEL ACCIDENTE

En la hora de la toma de tierra
en el país del hombre,
todo
circulaba
sin sello
como nosotros
Paul Celan
 

Julio Monteverde: ESTA REVOLUCIÓN NO TIENE ROSTRO

Wu Ming es el nombre del colectivo de activistas italianos que se define a sí mismo como ‘laboratorio de diseño literario que trabaja con distintos medios en distintos proyectos'. Descendientes del movimiento agrupado en torno a la personalidad abierta Luther Blissett, son autores de los conocidos libros Q (1) (editado aún bajo el citado nombre colectivo) y más recientemente 54 (2) firmado ya bajo el nombre Wu Ming.

María Santana: LA CIUDAD FUNCIONA CON GASOLINA

Iba a doscientos por la autopista cuando me pegué el trastazo
Me llevaron al hospital y allí me amputaron la pierna
Tuve suerte: no fue la del acelerador
Los médicos creen que podré seguir corriendo
El Roto, 1992
 
           

José Manuel Rojo: LA GUERRA DE LAS ILUSIONES

Tengan razón o no algunos fatalistas nada exagerados que, como la Encyclopedie des Nuisances consideran que poco falta para que se cierre el ciclo revolucionario por la sencilla razón de que el capitalismo tecnoindustrial se ha entregado a una ‘empresa de desolación planificada cuyo programa explícito es la producción de un mundo inaprovechable' (Discurso preliminar, EdN nº1), lo cierto es que nuestro tiempo parece languidecer bajo el signo de la protesta en vez de la revoluci&oac

Eugenio Castro: PRINCIPIO DE INSOLACIÓN (las plazas duras)

Proliferan las llamadas “plazas duras”. Se las reconoce porque el suelo que las conforma está constituido por losas que, valga la redundancia, enlosan la tierra. Es una superficie cuyo material, supongo que hecho a base de aleaciones indistintamente naturales y artificiales (aunque esto poco importa) endurece hasta la propia vista.

Distribuir contenido