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Manual de prestidigitación para la SALAMANDRA 23-24

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SALAMANDRA 23-24

Si usted odia el fin del mundo, amará Salamandra.

Si usted ama el fin del mundo, amará Salamandra.

Si usted niega, teme, desdeña, esquiva, olvida o acepta mansamente el fin del mundo, ignorará Salamandra, la revista más inactual, esporádica, desesperada y utopista del mundo.

Tanto, tanto, que se permite el lujo de (casi) obviar olímpicamente a la bicha, aunque no (del todo) a sus circunstancias. Que son las del fin del mundo, antes, ahora, después. Y el principio tal vez del que deseamos y soñamos.

¿Qué quiere decir todo esto?

Que la regularidad no es nuestro fuerte. Vaya descubrimiento. Pero tampoco lo es la anomia disolvente que nos rodea, ni la resignación ante un orden de cosas que nada mejora con el paso del tiempo sino todo lo contrario. La exaltación de la vida en aquello que tiene y tendrá todavía y siempre de irreductible, y la negación incondicional de todo aquello que pretende negarla, falsificarla y oprimirla, nos dejan descansar todo lo que la pereza decida pero nunca jamás abandonar la partida ni reconocer la derrota, mientras que no perdamos las flechas del deseo, y nos siga habitando el dios negro de la poesía, el amor y la libertad.

Dicho de otro modo: desde finales del año 2014, fecha de la publicación del penúltimo número 21-22 de Salamandra, hasta hoy, el Grupo surrealista de Madrid ha mantenido una actividad tan intermitente como intensa que consciente y explícitamente ha apostado por la participación de lo común y en lo común, acercando y compartiendo las investigaciones y experiencias surrealistas al mayor número posible de conocidos y desconocidos, consecuencia lógica y deseo electivo de la mejor herencia y rescoldo del 15M que ya destacábamos en 2014: la «apertura, empatía y colaboración con todas las personas, de muy distintas procedencias, tendencias y trayectorias, que se han reconocido en la pasión de un mismo rechazo». Pero la consecuencia inevitable vuelve a ser la suspensión de la revista por un tiempo indeterminado, hasta el punto de que se podría pensar que ha desaparecido. No es así: simplemente cada número se conforma y sale a la luz cuando es estrictamente necesario, es decir, cuando parece oportuno y fructífero para quien sea, para nadie y para cualquiera, para lo desconocido.

Y bien, el momento llegó…en 2020, pero también la danza de la muerte que viene de tan lejos y pretende perpetuarse en la eternidad del artificio. Así la revista se paralizó como todo lo demás, aunque no la voluntad de retomar su pulso allí donde lo habíamos dejado. Y el resultado es este flamante e intratable número 23-24, que sin falsas modestias, vergüenzas y miedos-al-qué-dirán alcanza con toda la intemperancia más excesiva, irresponsable y escandalosa las 464 páginas, pues lo que no mata engorda. ¿O era que te hacía más fuerte? En cualquier caso, 464 páginas repletas de críticas, análisis, debates colectivos, invectivas, soflamas y declaraciones de guerra contra el coma inducido, mitos y visiones para forzar la mano del destino, juegos y experiencias del comunismo del genio y de la exterioridad para que lo sensible no muera ni se momifique, utopías proféticas y a la pata llana, documentos verídicos del Laboratorio de lo Imaginario que demuestran que la creatividad existe, la poesía por otros medios y los poemas, y las reseñas de los libros más insidiosos jamás publicados.

Y absolutamente nada del monotema que es la madre de todas las crisis y colapsos porque a su vez es el producto de todos ellos, ya que hemos tomado la (arriesgada y discutible) decisión de mantener el sumario previsto en 2020. Una única excepción: el Aviso al Lector que, entre otras cosas, argumenta tal apuesta, y esboza algunas consideraciones, nada concluyentes y sí muy parciales y dubitativas como es propio de esta época falsificada y descompuesta, sobre la naturaleza, el significado y las implicaciones e interrogantes de la pandemia, y sobre las respuestas, solidaridades y acciones que tendremos que reinventar y decidir para poner coto, desarbolar y ahuyentar lo invivible.

¿Por qué se ha tomado esta decisión? Porque consideramos que la crisis actual no invalida, sino más bien todo lo contrario, la gran mayoría de las reflexiones críticas y experiencias vivificadoras de Salamandra. Que se nos entienda bien: a pesar de las apariencias y de lo que algunos puedan sospechar, la megalomanía tampoco es nuestro fuerte. Bajo ningún concepto se nos pasa por la cabeza que ya hemos dicho todo lo que hay que decir, y que por tanto la realidad no nos afecta ni impone su agenda imprevisible. ¿Pero es justamente tan imprevisible como se quiere hacer creer? ¿No se sabía, no se había advertido, no habíamos escrito unos y otros, que la demencia industrial, el antropocentrismo ciego, el odio a la Naturaleza no nos preparaba sino su desquite? ¿Y que la dominación genera, inventa, sobredimensiona y manipula cualquier excusa para redoblar su yugo? Porque lo excepcional no es la pandemia ni el confinamiento, sino el Estado de Excepción permanente que lo hace posible y lo utiliza a su antojo.

Es en este sentido que se ha decidido mantener el sumario como si no hubiera pasado nada…porque siempre pasa lo mismo, aunque sea corregido y aumentado. Basta repasar las secciones de esta Salamandra para calibrar una afirmación que esbozamos sin arrogancia alguna, y sin pretender llevar la razón ni acertar en todo o en parte: colapso, respuestas al colapso, revolución y/o autonomía, mercantilización del inconsciente y resistencia del mismo, comunismo del genio, creatividad y poesía hecha por todos y cada uno más allá y más acá del espectáculo, la razón y de la locura, defensa e ilustración del amor loco y del erotismo polimorfo, vida sensible: la realidad material e imaginaria, y la subjetividad individual y comunal, que cara a cara se construyen y destruyen a cada instante. Y denuncia, rechazo y combate total contra la mediación tecnológica, el borrado de la realidad material y su sustitución por la virtual, la compartimentación afectiva y la abolición de cualquier rastro de vida privada que se pretende como cambio civilizatorio a mayor gloria, y como última tabla de salvación, del capital que se desangra y mengua sin dejar de destruir todo lo que le rodea.

Por eso esta revista quiere ser una testificación contra el fetichismo de la no-realidad, y por la afirmación de una visión y una práctica del mundo que se atreve a plantear alternativas y soluciones, por muy modestas que sean, en una coyuntura que no solo exige ejercer la crítica sino experimentar y ofrecer lo posible e imposible. Antes del coronavirus, mientras se desata su letargo de asepsia y aislamiento, después de la plaga aun peor que sin duda le sucederá.

Pero una vez más serán todas aquellas y aquellos que decidan aventurarse en su larga y sazonada lectura los que decidirán si nos hemos siquiera acercado a tales objetivos, los únicos que valen la pena precisamente por su misma desmesura.

Y nos daremos por más que satisfechos si hay quienes aprecian y comparten, en la medida y manera que sea, la lucha mental que impregna sus páginas, la apelación pasional a empuñar vez más la espada.

Sumario:

Del comunismo del genio al genio de lo común: Jornadas experimentales sobre los juegos surrealistas y la vida onírica en el Ateneo Nosaltres – Barraca de las Maravillas en la V Edición de las Jornadas de Arte y Creatividad Anarquistas de 2019 – Acciones callejeras en Madrid y Cádiz.

Crisis de civilización, colapso y utopíaFuga de la revolución, revolución de la fugaMás Realidad – El incendio interior: sueño y mercancía – Laboratorio de lo imaginario – El amor loco erótico, el eros locamente enamorado – Locura, automatismo, lenguaje – Poemas – Reseñas.

Contingencia e insumisión de la exterioridad: Debates y apuntes para un conocimiento salvaje del afuera.

Índice completo y Aviso al Lector:

https://gruposurrealistademadrid.org/sites/default/files/salam23-24.pdf