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¿«Surrealismo» ha dicho?

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Por Iñaki Urdanibia

«Un concepto radical de libertad no lo ha habido en Europa desde Bakunin. Los surrealistas lo tienen. Ellos son los primeros en liquidar el esclerótico ideal moralista, humanista y liberal de libertad, ya que les consta que “la libertad en esta tierra sólo se compra con miles de durísimos sacrificios y que por tanto ha de disfrutarse, mientras dure, ilimitadamente, en su plenitud y sin ningún cálculo pragmático”[…] Cuando cuerpo e imagen se interpenetran tan hondamente, que toda tensión revolucionaria se hace excitación corporal colectiva y todas las excitaciones corporales de lo colectivo se hacen descarga revolucionaria, entonces, y sólo entonces, se habrá superado la realidad tanto como el Manifiesto Comunista exige. Por el momento los surrealistas son los únicos que han comprendido sus órdenes actuales. Uno por uno dan su mímica a cambio del horario de un despertador que a cada minuto anuncia sesenta segundos »

Así se pronunciaba Walter Benjamin, en un texto de 1929  en el que calificaba al surrealismo como la última instantánea de la inteligencia europea. Allá elogiaba la transmutación de la mirada que trataba e escapar del positivismo cientifista, elogiando la suma de la imaginación, de la creación, de los derechos a la intuición…frente a la posición burguesa de izquierdas y su Gesinnung (manera de pensar, credo político…).

Aun a riesgo de convertir estas líneas iniciales, a modo de introducción (palabra obscena, decía Flaubert), en una pequeña, o no tan pequeña, casa de citas, juzgo de interés presentar algunas pinceladas acerca del surrealismo, dejando la palabra a los propios protagonistas.

Así era definido en el primer manifiesto de 1924: «Surrealismo, n.m. Automatismo psíquico puro por el cual alguien se propone expresar, verbalmente, por escrito a por cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento, en ausencia de cualquier control ejercido por la razón, al margen de toda preocupación estética o moral.

»Encycl. Philos. El surrealismo descansa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación descuidadas hasta ahora, en la omnipotencia del sueño, en el juego desinteresado del pensamiento. Tiende a arruinar definitivamente todos los demás mecanismos psíquicos y a sustituirlo en la desilusión de los problemas de la vida».

Se reivindicaba una nueva mirada,unos nuevos valores que evitaran la oposición entre lo interior y lo exterior, «puesto que la realidad interior y la realidad exterior están, en la sociedad actual, en contradicción – nosotros vemos en semejante contradicción la causa misma de la infelicidad del hombre, pero vemos también en ella la fuente de su movimiento – nos hemos asignado como tarea el intentar poner, en cualquier ocasión, estas dos realidades en presencia una de otra, actuar sobre ambas realidades no a la vez sino por separado, de manera sistemática, que permite captar el juego de su atracción e interpretación recíprocas y dar a este juego toda la extensión deseable para que las dos realidades en contacto tiendan a fundirse una en otra », como dijese André Breton en su texto de 1934, ¿Qué es el surrealismo?

Para concluir esta presentación, ahí va esta explícita declaración: «1ª) No tenemos nada que ver con la literatura. Pero somos perfectamente capaces si es necesario de servirnos de ella como todo el mundo.

2ª) el Surrealismo no es un medio de expresión nuevo o más fácil, ni tampoco una metafísica de la poesía. Es un medio de liberación total del espíritu y de todo lo que esté unido a éste.

3ª) Estamos dispuestos a hacer una revolución.

4ª) Hemos abrazado la palabra surrealismo con la palabra revolución solamente para demostrarles el carácter desinteresado, desprendido e incluso completamente desesperado de esta revolución.

5ª) No pretendemos cambiar nada en sus errores de los hombres pero sí pretendemos demostrarles la fragilidad de sus pensamientos y hacerles ver sobre qué cimientos móviles, sobre qué sótanos han fijado sus temblorosas casas.

6ª) Lanzamos a la sociedad esta advertencia solemne. Que preste atención a sus renuncios, a cada uno de los pasos en falso en su espíritu: no erraremos el golpe…El surrealismo no es una forma poética. Es un grito del espíritu que se vuelve hacia sí mismo y que está resuelto a pulverizar desesperadamente sus trabas. Y, si es necesario, con martillos materiales.».

Sus métodos eran el automatismo con el propósito de acceder al inconsciente y la búsqueda de la reconciliación de los sueños y la realidad de la vida de vigilia, persiguiendo la consecución de una elevada síntesis. Se trataba así de escapar de la postura dominante que privilegiaba tan sólo uno de los modos de la experiencia consciente, desechando cualquier forma posible de actividades, elevando a los altares de pensamiento correcto, la lógica, el sentido común, desterrando así el reino del espíritu.

La muerte de André Breton en setiembre de 1966, parecía dar por muerto, por aquello del perro y la rabia, mas fue tres años después cuando en una tribuna del vespertino Le Monde, Schuster en nombre del grupo surrealista daba por clausurado el movimiento.

Grupo surrealista de Madrid

A estas alturas, usar la vena surrealista puede antojarse como algo realmente intempestivo, a pesar de sus diferentes coletazos presentes en grupos de EEUU, Canadá, Bélgica, Dinamarca, Alemania, etc. Pues bien, en 1987 irrumpe el Grupo de Madrid, no compuesto exclusivamente por madrileños, si bien el uso del nombre con que firman en la actualidad se decidió en 1991, grupo que toma el relevo al Círculo surrealista de Gijón.

Su actividad, además de las publicaciones, reside en la actividad colectiva que «sigue siendo un imán de atracción de los espíritus insumisos, y un crisol donde las energías, cualidades y deseos individuales se funden en una tensión visionaria imprevissible, sea mediante el análisis crítico y revolucionario de la realidad, sea mediante la afirmación de una vida inspirada tal y como puede conquistarse conforme a la poesía por otros medios», y así su gesto no se circunscribe a los límites de la literatura y el arte, sino que el acento es puesto en actos dignos de refundar la presencia del hombre en el mundo, vía que habían abierto André Breton, Philippe Soupault y Louis Aragon y otros, que encontraban en la exploración de los sueños, una inagotable energía poética, que rompiese el abismo entre el arte y la vida.

Ha de quedar subrayado que el grupo del que hablo no se agarra a la repetición del panteón, del academicismo, y se desmarca de los ámbitos del arte que se sirve de guiños dichos surreralistas para vender o estas presentes en galerías y museos, su centro de gravedad se ubica más en los pagos de la transformación, de la emancipación, reivindicando la conciencia crítica y la acción radical contra la dominación, con la presencia de unos resabios libertarios y situacionistas. La insatisfacción como motor y como acicate para la acción, por la senda de extender su influencia por contagio, para lo que han solido recurrir a acciones poéticas directas, sirviendo de despertados a las somnolientas ciudades, y otras acciones ajenas al happening en su vertiente artística, amén de presentación del libros, debates, etc.

Salamandra

Decían que decía el otro aquello de fuego vine a poner en la tierra y que quiero sino que arda, y asociado con el fuego es ese anfibio urodelo unidos en el campo del simbolismo, con la renovación, la regeneración o el renacimiento, como renace su cola cuando es cortada. Esta tendencia a auto-crearse, a servirse de la fuerza interior, la que se posee en sí, y de no retroceder ante los obstáculos en una apuesta permanente por la vida; animal que da nombre a la revista del Grupo surrealista de Madrid: Salamandra. Intervención surrealista. Imaginación insurgente. Crítica de la vida cotidiana, cuyo número 23-24 acaba de ver la luz. Órgano de expresión que, según sus propias palabras, «es la mejor carta de presentación del grupo al reunir las investigaciones, experiencias y propuestas teóricas, experimentales y creativas de sus miembros, y de otros amigos y cómplices afines que ni son surrealistas, ni pertenecen al grupo, ni tienen por qué serlo: muy al contrario, su participación expresa la voluntad de desafiar a la endogamia propia de cualquier colectivo o movimiento, y, queremos pensar, el triunfo al menos ocasional de tal desafío», y la poesía como lugar en el que la palabra conquista su utopía.

En los textos e imágenes, en deriva, que reúne el volumen (no carece de relevancia reparar en algunos números: indicar sus medidas – 21x 27cms.-, y su paginación, cerca de quinientas páginas -464, ¡capicúa!-, que se mueven con la agilidad e inquieta viveza de una salamandra desde los tonos ensayísticos, que analizan el caos presente y atisban las esperanzas futuras, a las viñetas de un cómic bíblico, con los intervalos copados por los poemas…de todo como en botica, siempre que ésta sea de las catalogadas como delicatessen)…«la revista más esporádica, cosmogónica, excéntrica, internacionalista, desesperada y utopista del mundo», dicen, y se puede añadir que, y no estoy soñando, con una tirada de 600 ejemplares al ridículo, increíble y ruinoso precio solidario de 15 euros. Esto no es una revista, es un arma de reflexión y combate además de ser una verdadera ganga.

La conciencia radical, la imaginación creativa, el materialismo poético, encarnada en la experiencia sensible y práctica de la poesía sin límites ni fronteras…de cara a poner en acto los deseos insumisos, reencarnar el mundo y reapasionar la vida. Con tales pretensiones se abren las páginas a la exaltación de la vida y se alza la palabra contra quienes tratan de encauzarla en los límites de una vida.no vida, nuda y zoológica, recogiendo los resultados de los actos públicos, poemas en acto, llevados a cabo por el grupo, se analiza la exterioridad como «todo aquello que queda fuera de la mediación cultural humana unidireccional, especialmente, la segregada por el capitalismo industrial, obsesionado por cegar y suprimir cualquier atisbo de afuera, de otredad, de vida salvaje, que por su misma existencia independiente y autónoma atentan contra el mito del Antropoceno artificial, irreversible y herméticamente cerrado», mostrando diferentes formas de escape en la creación de comunidades de interés, en línea de la utopía en la que la imaginación tendría su reino, desenmascarando las versiones espectaculares y domesticadoras del imperio de la mercancía, que centran sus objetivos en infundir el miedo que conduce a la servidumbre voluntaria, con respecto a algunos temas de acuciante interés (las diferentes visiones del ecologismo y la crisis medioambiental…): el rastreo acerca de la pandemia, huracán que nos domina, como paradigma de la crisis civilizatoria, las posturas son de indudable interés…y los incendios interiores, el canto al amor no mercantilizado sino el auténtico, las voces contra la psiquiatría al uso, y al abuso, y los dardos contra los funcionarios de la emancipación, convertido siempre en bomberos termidorianos de las revueltas; y los grandes transparentes que representan la alternativa al desastre aun partiendo de que «las fuerzas que se oponen a la dominación son todavía débiles, escasas y dispersas, y porque no sólo carecen de plan o programa, sino de deseo, utopía, esperanza».

Es una obviedad decir que los materiales presentados no pretenden ser un catecismo, ni una guía, o solucionario, de los problemas que nos rodean, mas lo que sí que se puede afirmar sin asomo de duda es que estamos ante unos materiales que abren ventanas y caminos al pensamiento antiautoritario.

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N.B.:

Ante la imposibilidad de exponer la variedad en presencia que se da en la revista, me permito ofrecer algunos datos de interés sobre el modo de hacerse con ella y los sitios en los que encontrarla:

¿Tiene precio? Sí, pero solidario y popular (algunos dirán populista) y porque no queda más remedio, aunque su valor es otro y muy distinto e incuantificable: 15 euros de na.

¿Dónde encontrarla? En las librerías más selectas y de peor fama, y/o solicitándola a:

Traficantes de Sueños: https://www.traficantes.net/distribuidora

Virus: distribuidora@viruseditorial.net

Cambalache: cambalache@localcambalache.org

Y para pedidos directos, encargos, preguntas, comentarios, elogios, reproches y promesas y amenazas de amor y de muerte: edicionesdelatorremagnetica@gmail.com

Sumario:

Del comunismo del genio al genio de lo común: Jornadas experimentales sobre los juegos surrealistas y la vida onírica en el Ateneo Nosaltres – Barraca de las Maravillas en la V Edición de las Jornadas de Arte y Creatividad Anarquistas de 2019 – Acciones callejeras en Madrid y Cádiz.

Crisis de civilización, colapso y utopíaFuga de la revolución, revolución de la fugaMás Realidad – El incendio interior: sueño y mercancía – Laboratorio de lo imaginario – El amor loco erótico, el eros locamente enamorado – Locura, automatismo, lenguaje – Poemas – Reseñas.

Contingencia e insumisión de la exterioridad: Debates y apuntes para un conocimiento salvaje del afuera.

VV.AA: Eugenio Castro, Lurdes Martínez, Jesús García Rodríguez, Jose Manuel Rojo, Vicente Gutiérrez Escudero, Andrés Devesa, Noé Ortega, María Santana, Ángel Zapata, Alba Pascual, Leticia Vera, Javier Gálvez, Bruno Jacobs, Silvia Guiard, José Sagasti, Emilio Santiago, Julio Monteverde, Inés Mendoza, Marcos Isabel, Eloy Santos, Adrián Almazán y Helios Escalante, Mariana Iracheta, Albert Mason, Lucía González-Mendiondo, Anselm Jappe, Corsino Vela, Charles Reeves, Michael Löwy, Jöel Gayraud, Guy Girard, Silvia das Fadas, Júlio Henriques, Agustina Pulfer, Massimo Borghese, Krzysztof Fijalkowski, António Cándido Franco, Giuliana Zeppegno, Ana Marques, Gaica Donarof, Isabel Gómez Rodríguez, Joëlle Ghazarian, Malpaís, Cul de Sac, Barbaria y Los amigos de la negación.

Índice completo y Aviso al Lector:

https://gruposurrealistademadrid.org/sites/default/files/salam23-24.pdf